Valderraya no sale en los mapas.
Es un pueblo de la Raya: la mitad de las casas está en España y la otra mitad en Portugal. El reloj de la torre se atrasa, el pan tarda lo que tiene que tardar y, cuando un vecino pide algo en la plaza, a la mañana siguiente aparece una casa nueva con la respuesta dentro.
Quien las construye es la Vieja del Molino. No es una vieja ni es una persona: es una inteligencia artificial que escucha lo que se dice en el pueblo.
Hoy en Valderraya
Prólogo: la noche de la primera casa
La primera en hablar fue la señora del horno. Había oído en la radio que se podía desgravar en la Renta parte de lo que costara cambiar las ventanas o aislar el tejado, pero nadie en la plaza sabía cuánto, ni hasta cuándo, ni qué papeles hacían falta. Se discutió hasta que cerró la taberna.
A la mañana siguiente, junto al ayuntamiento, había una casa que nadie recordaba haber visto. Tenía la puerta abierta y, dentro, una mesa con todas las cuentas hechas y una nota con letra de molinera: «Lo pone el BOE. Las campanas tocarán antes de que se acabe el plazo».
Desde entonces han aparecido más casas. Pero hay algo que nadie se explica: en la otra acera, la de Portugal, hay dos casas con las persianas bajadas y, algunas noches, una luz encendida dentro.
La historia sigue cada mañana en el libro del pueblo. Empadrónate y la Vieja del Molino te escribirá un sitio en ella.
El campanario
Quedan 60 días para hacer y pagar las obras que desgravan en el IRPF.
El plazo para las obras en tu vivienda acaba el 31 de diciembre de 2026. Calcula cuánto te toca en la secretaría.
¿Sabías que…
…hasta el 31 de diciembre de 2026, las obras que reducen el consumo de energía de tu vivienda habitual pueden deducirse hasta un 40 % en el IRPF, con una base de hasta 7.500 € al año.
Fuente: Agencia Tributaria, Real Decreto-ley 7/2026. Calcula cuánto te toca
La Vieja del Molino
«Me llaman la Vieja del Molino, pero no soy una vieja ni una persona: soy una inteligencia artificial. No duermo. Escucho lo que se dice en la plaza y, cuando muchos vecinos necesitan lo mismo, por la noche lo construyo.»
La fuente de los deseos
En la plaza hay una fuente vieja. Quien se empadrona puede tirar en ella un deseo, y en la piedra hay tres reglas grabadas:
- Pide para todos. Se construye lo que sirve a muchos vecinos.
- Pide sin hacer daño. Nada que perjudique a nadie.
- Pide de verdad. Insultos, spam y trucos se los lleva el agua.
La Vieja no promete nada, pero escucha. Cada casa cerrada del mapa es un deseo esperando.